FRONTIBERIA
viernes, 18 de septiembre de 2026
El salario se terminó, la deuda sigue – Por Emilia Trabucco
El salario se terminó, la deuda sigue – Por Emilia Trabucco: Hay una manera sencilla de contar lo que está pasando en los hogares argentinos, cuando el salario no alcanza, aparece la deuda.
COSTA RICA: Editus / Latinoamérica 360
Éditus es un grupo costarricense con más de 20 años de experiencia en la escena de la música. Éditus une el jazz moderno y tradicional, la música new age, clásica, y progresiva, sonidos auténticos latinoamericanos, efectos técnicos e investigación académica en una sola expresión artística. En Éditus, cada músico marca las composiciones del grupo con su propia personalidad creativa.
Éditus llamó rápidamente la atención de los críticos internacionales por la calidad de sus interpretaciones y los premios ganados. En el 2000, Rubén Blades (cantante/compositor panameño) y Éditus recibieron el Grammy para la "Mejor Interpretación de Pop Latino del Año" para el tema “Tiempos”. Después, en el 2003, Rubén Blades y Éditus ganaron otros dos Grammys en las categorías "Mejor Disco de Música Mundial" y "Mejor Disco Contemporáneo Tropical" para el disco “Mundo”.
fuente: wikipedia
jueves, 17 de septiembre de 2026
Estados Unidos retira a Venezuela de la lista de países que incumplen la lucha antidrogas
https://www.telesurtv.net/eeuu-retira-venezuela-lista-lucha-antidroga/
MENORCA: Marco Mezquida / Táctil
En Táctil, Marco Mezquida firma una de las obras más coherentes y a la vez más sensoriales de su trayectoria, reafirmándose no solo como pianista y compositor, sino como figura central del proyecto. El disco no es únicamente una celebración de diez años de complicidad con Martín Meléndez y Aleix Tobías: es la consolidación de un trío que funciona como un solo organismo, donde cada músico cumple una función dentro de un mismo flujo musical.
El centro de gravedad sigue siendo Mezquida. Su piano es el motor narrativo del disco, pero también su elemento más elástico: alterna momentos de lirismo casi clásico con ataques rítmicos que lo acercan a la percusión, y una capacidad de improvisación que nunca busca el exhibicionismo, sino la transformación constante del material sonoro.
En piezas como Nobles y sentimentales, inspirada en los Valses nobles et sentimentales de Maurice Ravel, su escritura se despliega con una claridad melódica que dialoga directamente con ese universo, pero filtrada por una energía contemporánea que evita cualquier nostalgia. Es un inicio que condensa la esencia del proyecto: belleza, precisión y emoción contenida.
Sin embargo, la verdadera singularidad del trío se revela en su equilibrio interno. Martín Meléndez construye aquí un violonchelo muy particular, con un uso del arco más reducido de lo habitual y un protagonismo del pizzicato, que hace la función de un contrabajo. No es un acompañamiento: es una base que sostiene la armonía y el pulso del trío. En temas como Cádiz, ese papel es evidente, con un diálogo muy directo con el piano; en Felice, su presencia refuerza el carácter rítmico y estructural de la pieza.
A esa base se suma la aportación decisiva de Aleix Tobías, cuya percusión amplía el lenguaje del jazz contemporáneo. Incorpora instrumentos poco habituales como el pandero cuadrado o la pandereta, tratados no como elementos decorativos sino como parte del discurso rítmico. Estos sonidos aportan una textura distinta y muy reconocible dentro del disco. En Fraternitat, por ejemplo, crean una atmósfera contenida y casi ritual; en Brújula, aportan movimiento y una sensación de deriva constante. El disco incorpora también una lectura de Pe di boi, tema de Cesária Évora, que el trío reinterpreta desde su propio lenguaje, integrándolo con naturalidad en el relato del álbum y reforzando la apertura del proyecto hacia otras tradiciones musicales sin perder su identidad.
En ese entramado, Mezquida no es solo el compositor, sino el punto de equilibrio del trío. Su piano articula, escucha y reacciona. En Tempus fugit (Plor per Palestina), quizá una de las piezas más intensas del disco, su interpretación se vuelve interrogativa y el piano sostiene la tensión junto al violonchelo y una percusión que se fragmenta, reforzando el carácter emocional de la pieza.
El resultado es un disco que se construye desde el contacto. Táctil hace honor a su título: la música no flota, se toca; se habita. Y en ese gesto, Mezquida confirma su lugar central no solo como intérprete excepcional, sino como creador de un universo donde piano, violonchelo y percusión funcionan con una compenetración muy sólida y personal.
fuente: diario folk
miércoles, 16 de septiembre de 2026
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


